miércoles, 15 de noviembre de 2017
jueves, 9 de noviembre de 2017
LEYENDA 2
LAS RELIQUIAS DE LA MUERTE
había una vez tres hermanos que viajaban al atardecer por una sinuaria y solitaria .
con el tiempo, los hermanos alcanzaron un río demasiado profundo para vadearlo y demasiado peligroso para cruzarlo a nado. sin embargo, estos hermanos habían aprendidos las artes mágicas, y con el sencillo ondear de sus varitas hicieron aparecer un puente sobre el traicionera. iban ya por la mitad del puente cuando encontraron el paso bloqueado por una encapuchada. rápidamente se dieron cuenta que la figura encapuchada era la muerte, la cual les habló. estaba enojada porque le hubieran sido escatimadas tres nuevas víctimas, ya que los viajeros normalmente se ahogaban en el río. pero la muerte era astuta. fingio felicitar a los tres hermanos por su magia, y dijo que cada de ellos había ganado un premio por haber sido lo suficientemente listos como para engañarla.
así la muerte cruzó hasta un viejo árbol de sauco en la ribera del río, dando forma a una varita de una rama que colgaba, y se la entregó al hermano mayor.
entonces el segundo hermano, que era un hombre arrogante, decidio que quería humillar a la muerte todavía más, y pidio el poder de resucitar a los muertos. así la muerte recogio una piedra de la orilla del río y se la dio al segundo hermano, y le dijo que la piedra tenía el poder de traer de vuelta a los muertos.
la muerte se apartó y permitio a los tres hermanos continuar su , y así lo hicieron, charlando asombrados sobre la aventura que habían vivido, y admirando los de la muerte.
en su debido momento los hermanos se separaron, cada uno hacía su propio destino.
el primer hermano viajó durante una semana más, y alcanzó un pueblo lejano, acompañando a un camarada mago con el que tuvo una riña. naturalmente con la varita del sauco como arma, no podía perder en el duelo que seguiría. dejando al enemigo en el suelo el hermano mayor avanzó hacia la posada, donde alardeó en vos alta de la poderosa varita que le había arrebatado a la muerte, y de cómo ésta lo hacia invencible.
esa misma noche, otro mago se acercó sigilosamente al hermano mayor que yacía, empapado en , sobre la cama. el ladrón tomó la varita y para más , le cortó la garganta al hermano mayor.
y así la muerte tomó al primer hermano para si.
y así la muerte tomó al primer hermano para si.
entretanto, el segundo hermano viajaba hacia su , donde vivía . allí sacó la piedra que tenia el poder de resucitar a los muertos, y la volteó tres veces en su . para su asombro y su deleite, la figura de la chica con la que una vez había esperado casarse, antes de su muerte prematura, aparecio ante el.
pero ella estaba triste y fría, separada de él por un velo. sin embargo había vuelto al mundo, pero ese no era su sitio y sufría. finalmente el segundo hermano, impulsado por un loco anhelo desesperado, se mató para reunirse finalmente con ella.
así fue como la muerte tomó al segundo hermano para si.
pero la muerte buscó al tercer hermano durante muchos años, y nunca pudo encontrarlo. no fue hasta que este, ya anciano se quito la capa, se la pasó a su hijo y saludó a la muerte como si fuera una vieja amiga y juntos se alejaron de la vida.
L E Y E N D A
La Carreta de la Muerte
A los diez años la madre de maría la envió a vivir con su tía, una mujer muy enferma e incapacitada que tenía un hijo de mala entraña, y vivía en el pueblo de La Noria, Guanajuato. María se fue a la casa de su tía muy contenta por poder ayudarla, pues su hijo no lo hacía para nada. La enferma mujer era dueña de un terreno muy grande que el mal hijo estaba ansioso por heredar. La llegada de su prima no le gustó para nada y empezó a hacerla la vida pesada.
Una cierta noche, el hijo llegó borracho a la casa y arremetió contra su madre y su prima. La madre lo corrió y le dijo que no se apareciera hasta que se le hubiese bajado la borrachera. El hijo se alejó diciéndole a su progenitora que ojalá se muriera pronto. Al otro día, cuando María fue por las tortillas, escuchó que todo el pueblo se había dado cuenta del escándalo y que había escuchada a la Carreta de la Muerte. La pequeña no entendió a que se referían las personas con esos de la Carreta de la Muerte. Cuando llegó a la casa de su tía le preguntó. Al escucharla, la mujer se santiguó y le contestó que cuando pasaba la famosa carreta por el pueblo era porque alguien seguro iba a morir. María se asustó mucho, pues pensó que la que podría morir sería su enferma tía. Por la tarde regresó el hijo muy enojado y reclamándole a su madre el haberlo corrido para después haberlo ido a buscar gritándole por los montes y las calles del pueblo. La tía negó que lo hubiese ido a buscar. El joven, indignado, abandonó la casa y no regresó a dormir.
Al otro día, María fue por las tortillas y oyó que las personas comentaban que la Carreta de la Muerte se había dirigido a la cabaña del huerto de la casa de su tía, Cuando regresó, estaba muy preocupada, pues suponía que la muerte se acercaba cada vez más a la casa de su tía. Entonces pensó que debía comunicarle el hecho a su primo, pues se estaba quedando en la cabaña del huerto, y si llegaba a ver la Carreta de la Muerte, ésta se lo llevaría, pues nadie podía verla sin morir. Cuando llegó con su primo y le comunicó su temor, éste la corrió de mala manera. Por la noche, el muchacho fue a la casa de su madre, y tomando del pelo a María le prohibió que lo siguiera molestando con sus cuentos tontos. La tía trató de defender a su sobrina, pero no pudo y cayó al suelo. El mal hijo salió huyendo creyéndola muerta y no volvió por varios días.
Una tarde volvió reclamándole a su madre que no lo anduviese buscando, cosa que la mujer no había hecho. Le pidió a su hijo que cuando estuviera en la cabaña del huerto no le abriese la puerta a nadie. Pero esa noche los perros empezaron a aullar en el huerto y el muchacho, furioso, salió a asustarlos y a amenazarlos. Como no vio a nadie, volvió a entrar en la casa. Un fuerte aire soplaba. Todo el pueblo escuchó el escándalo que provocó un fortísimo grito que provenía de la cabaña. La tía le pidió a María que fuera a buscar a los vecinos para ver qué sucedía. Cuando llegaron a la cabaña se encontraron en la puerta al joven con el cuello partido y con una mueca de terror absoluto. La tía y la sobrina comprendieron que la Carreta de la Muerte lo había matado.
Desde entonces, cada vez que una persona va a morir se escuchan los ruidos de las ruedas de la carreta, las patas de los caballos al pegar en las piedras del suelo… y los terribles aullidos del mal hijo que deseaba la muerte de su madre para heredar sus tierras.
FUENTE
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miércoles, 8 de noviembre de 2017
ORIGEN DE LA CATRINA
Esta figura femenina tiene más de 100 años de historia. Este personaje, en sus inicios, surgió como una burla a los indígenas que se habían enriquecido y menospreciaban sus orígenes y costumbres.
"La Catrina", creada por el caricaturista mexicano José Guadalupe Posada, originalmente se llamaba “La Calavera Garbancera”. Esta palabra provenía de los vendedores de garbanzo, que siendo pobres aparentaban ser ricos y querían ocultar sus raíces indígenas. Este grupo de comerciantes pretendía tener el estilo de vida de los europeos.
Esta crítica social la supo plasmar magistralmente este caricaturista y le dio fama a nivel mundial. La influencia de la obra de Posada le llegó posteriormente a Diego Rivera.
Este importante muralista acopla el término de “La Catrina” en 1947 en su obra "Sueño de una tarde dominical en la Alameda Central". Aquí aparece el artista José Guadalupe Posada del lado derecho y a la izquierda una versión infantil de Diego Rivera, y por detrás, la reconocida pintora mexicana Frida Kahlo.
“La Catrina” es uno de los íconos más representativos de la cultura mexicana. El origen de este personaje se da por el descontento del pueblo mexicano con respecto a las clases más privilegiadas. En este artículo te contamos un poco de su historia.
El Día de Muertos es una de las fiestas más antiguas de México. El 1 y 2 de noviembre se celebra con altares, visitando a los difuntos y muchas personas se disfrazan de Catrinas.
BIENVENIDA
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